El jefe de la Brigada contra Robos de la Delegación Municipal de Barcelona del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), inspector agregado Jesús Rafael Palomo Perdomo, de 34 años de edad, fue ultimado a las 6:30 am de este lunes, en residencias Paseo Colón, en el sector El Paraíso de Puerto La Cruz.

El funcionario salió de su domicilio y abordó su camioneta marca Toyota, modelo FJ, color blanco, siglas AB670TL, con la intención de dirigirse a su sitio de trabajo.

El vehículo, al parecer blindado, tenía una puerta abierta cuando se acercó un sujeto que le efectuó varios disparos a Palomo y se dio a la fuga en un automóvil Mitsubishi, azul, en el cual lo esperaban unos secuaces.

El criminal no robó el arma de reglamento, ni las demás pertenencias del agente policial.

La esposa de Palomo, cuyo nombre fue omitido, oyó las detonaciones y bajó de uno de los edificios con la intención de auxiliarlo, pero el funcionario ya estaba muerto.

Se presentaron oficiales del Eje de Homicidios del Cicpc que trasladaron a su compañero de armas al anfiteatro del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), en Barcelona.

Heridas

Los expertos le observaron a Palomo ocho orificios de bala repartidos en la cabeza y el tórax.

La camioneta Toyota fue remolcada hasta la delegación barcelonesa, donde los técnicos realizaron experticias a fin de reactivar las huellas dactilares que habría dejado el asesino.

Poco después, una comisión policial encontró el carro que usó el homicida en el sector aledaño La Horqueta.

Parientes reclamaron los restos de Jesús Palomo en Senamecf. Se abstuvieron de dar declaraciones.

Banda “macacoa”

Una fuente extraoficial expresó que quien mató al jefe de la Brigada Contra Robos pertenece, supuestamente, a la banda de “macacoa”, dedicada al sicariato, asaltos y tráfico de droga. El grupo delictivo operaría en Río Caribe y sectores adyacentes, en el estado Sucre.

El 20 de noviembre del año pasado, dos presuntos líderes de esta agrupación fueron dados de baja por oficiales del ente detectivesco, a la altura de la redoma de la avenida Américo Vespucio de Lechería, municipio Juan Bautista Urbaneja.

Los fallecidos fueron Elvis Luis Figuera Ferrer y Javier Alejandro Rodríguez Torres, de 39 y 32 años de edad, respectivamente. Uno era apodado “pitín” y otro “chiquitín”.

Según aseveró el declarante, ambos se escondieron en El Morro tras presuntamente cometer un doble homicidio en Carúpano.

Agregó que a causa de la presión ejercida por los investigadores que los perseguían, Figuera y Rodríguez se instalaron en la zona norte de Anzoátegui, donde pretenderían dedicarse al robo y hurto de quintas.

Puerto La Cruz / Yraida Núñez / El Tiempo 

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