Recordando al Dr. PEDRO RAFAEL FIGALLO

Por Carlos González

Desde la Organización Social Otro Río Caribe Posible nos estamos esforzando en dar a conocer algunos hechos históricos o anecdóticos de nuestro querido Rio Caribe así como aquellos personajes que, por una u otra razón, son recordados con cariño por nuestros coterráneos.

En esta oportunidad vamos a referirnos al doctor Pedro Rafael Fígallo, cuya labor altruista y toda una vida dedicada con devoción a su profesión médica,  ha quedada plasmada en relatos y biografías de diversa fuente que nos han permitido preparar este artículo.

Pedro Rafael Fígallo nació en Río Caribe, municipio Arismendi del estado Sucre, el 18 de enero del año 1872, siendo sus padres Don Santiago Fígallo y Doña María Josefa Rodríguez de Fígallo.

Recibió la instrucción primaria en la ciudad que lo vio nacer, trasladándose luego a la capital de la República, donde hizo sus estudios secundarios y al graduarse de Bachiller ingresó a la ilustre Universidad Central de Venezuela, la cual le confirió el título de Médico Cirujano, el día 17 de octubre de 1895. Uno de sus profesores fue el Dr. José Gregorio Hernández, «El Maestro», como cariñosamente lo designaba cuando recordaba a tan sabio médico.

Entre sus labores ciudadanas figuran:  Diputado por su pueblo, Presidente de la Legislatura del Estado Sucre y Jefe Civil del Distrito Arismendi a raíz de la muerte del General Gómez, a ruegos del Gobernador del Estado, puesto que en aquellos momentos se necesitaban hombres que supieran pacificar los ánimos exaltados después de 27 largos años de tiranía gomecista.

En su incansable afán por el bien del prójimo y de su pueblo, tomó parte activa en la creación de instituciones asistenciales y así lo vemos en unión de los más representativo de la sociedad ríocaribera escoger la Quinta «Rosaria», propiedad del señor Diego Bautista Arismendi, ubicada donde hoy se levanta el Puesto de Salud que justicieramente lleva su nombre, para funcionamiento de un Hospital al que le dio el nombre de nuestro Padre Libertador.

Fundó la «Gota de Leche» para escolares pobres o de bajos recursos económicos y la Benemérita Institución de la Cruz Roja, Sección Río Caribe, donde prestaron su concurso como samaritanas lo más connotado de la femineidad nivaldina.

El 17 de octubre celebró todo el Municipio Arismendi las Bodas Profesionales de tan distinguido y abnegado médico bajo la dirección de una Junta constituida al efecto. El Doctor Pedro Rafael Fígallo, entregó su alma al Creador el 27 de octubre de 1946, a la edad de 74 años, víctima de dolencias que venían desde hace tiempo minando su preciosa existencia y baja al sepulcro completamente pobre, pero rico en satisfacción, bendiciones y amor de sus conciudadanos a quienes sirvió con ejemplar desinterés económico.

Personaje resaltante de todas las épocas

Pancho Lugo, riocaribero admirador de la vida y obra del ilustre galeno, en artículo publicado en fecha 3 de octubre de 2008 en su Blog Tuputupo y sus Aventuras, entre otras consideraciones sobre el doctor Fígallo, señalaba lo siguiente:

-“Indudablemente que uno de los personajes más resaltantes del Municipio Arismendi, para todas las épocas, es el Dr. Pedro Rafael Fígallo, un médico altruista que dedicó su vida a la atención de la salud de los riocariberos y de los habitantes de los lugares aledaños, sin perseguir con ello fines lucrativos ni beneficios personales. Al frente de su casa de habitación de la Avenida Bermúdez, concurrían desde las primeras horas de la mañana, decenas de personas afectadas de diferentes males, que eran atendidas según la gravedad de sus males. Así lo comentan quienes vivieron y presenciaron tamaña actividad profesional, que incluía atender casos de: ginecología, pediatría, traumatología, gastroenterología, urología, odontología y espiritismo.

Su carácter era hosco, regañón y aparentemente bravo, pero en realidad era un humorista fino que muy pocas veces lo exhibía en la calle. Trabajaba incansablemente tanto en su consultorio como en las casas particulares, cuando el enfermo presentaba un cuadro de gravedad. Muchas veces vieron llegar a diferentes horas del día o de la noche «hamacas» que transportaban heridos de armas blancas, con hemorragias y heridas profundas que nadie imaginaba como podría salvarse. Otros llegaban provenientes de pueblos y caseríos de la Costa de Paria, que debían ser transportados por vía marítima. Esas emergencias eran diarias y él las afrontaba sin contar con recursos médicos adecuados ni personal competente para que lo ayudaran.

Su actividad duró muchos años y se convirtió en adalid del pueblo, que lo adoraba y sentía un agradecimiento tal, que al no tener disponibilidades económicas y sabiendo el amor que profesaba por los animales, expresaban su cariño trayéndole los mejores ejemplares de aves canoras, frutas, aves de corral, artículos domésticos, pescados y terminaban ofreciéndole sus hijos para que los bautizara, lo cual no podía hacerse efectivo, porque él no creía en los curas ni en los santos, dada su condición de francmasón. El pueblo lo quería y él quería al pueblo. Su desprendimiento fue de tal magnitud que solo después de su muerte se supo que la casa donde vivía, no era suya, sino de la familia Salazar, que se la dio en usufructo en agradecimiento por la atención especial que le prestó a familiares cercanos.

Vivió como un león solitario, contando solo con la ayuda de algunos jóvenes discípulos que con el tiempo y la práctica podían atender casos muy orgulloso y defendió con denuedo su independencia y libertad, no aceptando imposiciones de la clase pudiente, que con su dinero avasallaba a la población. Fue amante del poder y gran bolivariano, siendo varias veces Presidente de la Sociedad Bolivariana. Fue un estudioso de la masonería, habiendo alcanzado el grado 33 y Venerable Maestro de la Logia Masónica Estrella del Paria.

Ocupó varias veces la Presidencia del Concejo Municipal y aceptó, de forma transitoria, el cargo de Jefe Civil del Distrito, donando el sueldo a los pobres del pueblo. Todavía el pueblo lo recuerda con cariño y agradecimiento y hasta ahora, su sepelio fue el de mayor concurrencia que se conoce. Su busto fue levantado en la Plaza del Cementerio, como homenaje a la gran labor realizada y el Hospital del pueblo lleva su nombre. Además de todo eso, pasa el tiempo y el recuerdo permanece inalterable en el corazón de Río Caribe».

“NUESTRA PLAZA «FIGALLO»

En 1972 el Concejo Municipal,  presidido por el Sr. Gilberto Lunar, para dar solución al impase suscitado entre el Comité Pro-Parque y Busto «Dr. Pedro Rafael Fígallo,  de un lado, y el Concejo Municipal y la Logia Estrella de Paria No 25, construye la Plaza «Fígallo»  frente al cementerio, y pide al Comité Pro-Parque le diera el busto y pedestal. La obra fue ejecutada por el Maestro de 0bra Especializado de origen italiano, Ferdinando Di Bella Villano.

La idea de rendir justo homenaje al Dr Fígallo, nació de manera unánime de la Logia Masónica y su venerable maestro José Felipe Figueroa, quién desplegó intenso interés y actividad en concretar la obra. El escultor del busto fue el reconocido Santiago Poleto y el pedestal de granito en la marmolería Roversi.
El Comité Pro-Parque y Busto «Dr Figallo» se conformó con los siguientes: Oscar Prieto Ruiz, Luis Francisco Fuentes, Jorge Espinoza, Angel Caraballo y estuvo presidido por José Felipe Figueroa. Con el remanente de la campaña de recolección de recursos para materializar esta obra, el Comité adquirió un terreno en Chamberí y lo donó al Ejecutivo del Estado Sucre para la construcción de la Guardería Infantil «Dr Pedro Rafael Figallo», además de costear la remodelación de la tumba del eminente galeno y filántropo por excelencia de nuestro amado pueblo.

A continuación nombro a algunos que laboraron para el Ministerio de Salud en el Municipio Arismendi, tanto en el viejo hospital que funcionaba al lado de lo que es hoy la móvil de Cantv, (donde por cierto contábamos con unas excelentes oficinas administrativas y comercial), como también los que trabajaron en la Maternidad , que estaba ubicada donde actualmente realizan los trabajos de atención y socorro los amigos de PC Raic Arismendi y los que actualmente laboran en el Hospital Dr. Pedro Rafael Figallo, siendo estos:Pedro Rafael Figallo (Dr. Figallo), German Cerdeira Crespo (Dr. Crespo), Juvenal Aliendres (Dr. Aliendres), Chulo Campos, Dr. Ordaz, Dr. Lupo Cinco, Dr. Fuentes Guerra, Dra Marianela, Jose Felipe, Lorenzo «Lencho» Fernández, Jose María, Dra. Chukala, Cachito, Dr. Cansino, Dr Corsi, Jose Angel Lunar, Chica Toña, Hilda Rondon, Raul Vizcaino, Armando, Ñeco, Siete, Dra. Joselin Toro, Nicha Carrion, Elena Campos, Juan Rojas, Jesús «Amarillo» Lugo, Amanda Campos, Asunción Cabrera, John Valencia, Rosalba Hernández, Juana Rojas, Rita Indriago, entre otros.

En nuestro Hospital hasta los almendrones eran sabrosos, y teníamos Sala de Rayos X, Salas de Parto, 60 camas con todos sus enseres, Oficinas de Sanidad, Laboratorios, Sala de Estar (bajo la mirada de «San Cayetano»)

Cuál es tu anécdota o historia sobre tan importante institución de salud para los arismendinos?

Desde la Organización Social Otro Río Caribe felicitamos y reconocemos la labor realizada por tan insigne ríocaribero y todos y cada uno de los hombres y mujeres que han pasado por el Hospital «Dr. Pedro Rafael Figallo» y en las instituciones de salud del Municipio.

Carlos González
Organización Social Otro Río Caribe Posible

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