Más que hacer un reportaje especial como homenaje póstumo a Gerardo Brito (El Indio de la Recta de Guiria), voy a escribir unas líneas, con anécdotas que nos tocaron vivir.

En mi etapa de adolescente comencé a escribir unos fragmentos en la modalidad de rimas, eso fue allá en Macarapana, cuando un amigo que para la época trabajaba en el Ateneo de Carúpano escuchó la rimas, me dijo “búscate al indio, él está dando clases en el Ateneo, y te ayudará a ponerle música a lo que tú escribes”

¿Quien será ese indio?

– Era la pregunta que comencé a hacer, hasta que llegó el día, conocí a Gerardo Brito, el popular indio de la Recta de Guiria. Estaba cerca de las escaleras del Ateneo de Carúpano, tenía su mandolina en la mano, y unos niños le decían “profesor, cuál es la clase de hoy”, mientras que otros, ya adultos le comentaban “Indio, no ganaste con el 47 o el 74, que salió para Táchira…”

Me le presente, “soy Pedro Caña”, vengo de Macarapana con estos escritos para ponerle algo de música, eran unas rimas que posteriormente publicamos en el Diario de Sucre, con el titulo: “Las Rimas Picantes de Pedro Caña Ramírez”.

Gerardo, tomó los papeles que le mostré, y me dijo: “a eso no se le puede poner música, ni yo que agarro por cualquier lado a los intérpretes y a los solistas, le consigo a esto la manera de tocarlo, pero no te desanimes, tu tienes la idea, te falta es pulirla”

Recuerdo que saliendo del Ateneo, luego de ese encuentro por primera vez con Gerardo Brito, me encontré a otro profesor de galerón Cayito Ayala (+) “El Incógnito de Oriente”, quien también le dio “un vistazo a mis rimas”, y con la cara que puso, supe de inmediato que algo andaba mal.

Continuando con este relato, desde ese momento comencé una amistad con Gerardo Brito (El Indio), Cayito me motivó a cantar galerón, yo escribía los versos, practicábamos y Gerardo tocaba la mandolina y Cayito el cuatro.

Recuerdo que en una oportunidad realizaron un galerón improvisado en la plaza Colón, lo transmitieron por Radio Vibración, estaba tocando Gerardo, y Cayito cantando, pero los demás galeronistas se habían retirado, entonces por casualidad pasé por allí y “El Indio” me dijo: “fájate con Cayito que está solo”, pero no me dieron tiempo a nada, cuando ya el animador estaba anunciando …. “Y ahora con su primera décima Pedro Caña…” ¡Dios mío querido!

Ustedes se imaginarán “la paliza” que me dio Ayala, bueno, cuando llegué a Macarapana todos se reían de mí, porque habían escuchado el galerón, y pasó un tiempo sin “poderme desquitar”.

Y sigo con mi amigo Gerardo (El Indio), a los pocos días nos encontramos, bromeó por lo del galerón con Cayito, y me dijo: “Tranquilo, eso le pasa a todos los nuevos, ensaya bastante, que ya yo tengo el tono por el cual tu cantas…”

Fue pasando el tiempo, y a la vez uno acumulando un poco más de experiencia en el área cultural y comunicacional, un día de estos me estreno como locutor, y estando en la emisora Radio Carnaval, se aparece “El Indio” con un grupo de amigos, y me dice: “vengo a formar una parranda aquí”.

En esa época la emisora “Carnaval” no transmitía a los cultores populares, la programación tenía un patrón, y precisamente en ese guión no aparecían ni los músicos ni los cantantes locales; era un poco arriesgado contradecir esa línea, ¿pero cómo le digo que no a ese gigante de la música tradicional de mi ciudad? ¡Ni modo! Todos a la cabina, y se prendió la fiesta musical en vivo por la emisora Carnaval.

Gerardo Brito, se lució con su mandolina, el resto de los músicos y cantantes deleitaron a la audiencia, en la calle la gente estaba contenta, y me decían algunos que escucharon: “Te la comiste Pedro Caña”, y yo le respondía, ¡no que va! Se la comió “El Indio” y su gente.

Con este hombre, acompañé muchas veces el tradicional galerón de Cruz de Mayo que en la capilla El Mangle organizaba el Ateneo de Carúpano, hicimos programas de parrandas navideñas, encuentros culturales y muchas otras actividades. ¡Nunca lo ví molesto o de mal humor!

Otra anécdota con “El Indio”, fue la participación en un Programa Especial conducido por el colega Marcelo Sánchez, un Día de Las Mercedes desde el Internado Judicial de Carúpano. Llegamos a la cárcel, y Gerardo me dice: “Pedro Caña, primera vez que visito este lugar, ando asustao mi hermano, pero andaba buscando un baño y me encontré con un preso que me dijo, tranquilo Indio que si a usted le llega a pasar algo, aquí va a arder Troya…”

Mis estimados lectores y amigos, los cuentos y las anécdotas son muchas, pero en este momento llegaré hasta aquí, y la idea es recordar siempre a una persona que estuvo entre nosotros, y se ganó el cariño y la admiración de todos. Gerardo (El Indio) Brito. Descansa en Paz.

Por: Pedro (Caña) Ramírez / elcarupaneroweb@gmail.com 

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